Al igual que ocurre en la historia de aprendizaje del pianista que ha sido instruido por otros que ya conocían el manejo del instrumento y le han facilitado un lenguaje (en este caso, musical) con el que moldear la producción de su música, las conductas de autocontrol requieren procesos verbales que permitan discriminar verbalmente lo propios comportamientos y experiencias en el momento que se dan y no responder de modo automático sino en función de lo que es relevante en cada situación.
La relación que uno mantiene consigo mismo está posibilitada y mediada por el lenguaje y las relaciones con los demás, sin ser algo originario que emanara de si mismo, de genes o zonas cerebrales. El autoconocimiento y el autocontrol es contacto social con uno mismo. De aquí la importancia de generar interacciones específicas para discriminar el propio comportamiento en el momento que tiene lugar y, sobre esa base, aprender a regular verbalmente la propia conducta cuando las consecuencias sean probabilísticas y demoradas. Cuando estos repertorios no han sido convenientemente modelados, es muy fácil que no se atienda a las metas a medio y largo plazo y el alumno quede atrapado en seguir reglas que sólo tienen un efecto inmediato, impidiendo un desarrollo escolar y social adaptado.
Situar el problema en el contexto de las relaciones que el alumno como un todo mantiene con los demás y consigo mismo de acuerdo con su historia y circunstancias actuales, nos remite a la noción de situación: conductas que se hacen problemáticas en un contexto concreto, y que no requieren de un diagnóstico clínico, pero si un análisis del problema en sus justos términos y situación. Este análisis cuando sea necesario se encuentra en el análisis funcional de la conducta. Las conductas problemáticas, unas por exceso como la hiperactividad, otras escasas cuando son necesarias como la atención y otras molestas, como la impaciencia por querer todo al instante, se analizan en relación con las situaciones que las facilitan y en relación con las consecuencias que las siguen, incluyendo el papel de los demás y las reglas verbales del propio alumno. De ese análisis se deriva necesariamente una determinada propuesta de cambio del entorno y ayudas concretas, entre las destacan los principios de conducta para familias y profesorado de probada eficacia, único formato de intervención que tiene un grado de reconocimiento de alta calidad en el abordaje de este tipo de problemáticas (Fonseca-Pedrero, 2021).
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Fonseca-Pedrero, E. y otros (2021): Tratamientos Psicológicos Empíricamente Apoyados para la Infancia y Adolescencia: Estado de la Cuestión. Psicothema ,33 (3), 386-398. https://doi.org/10.7334/psicothema2021.56
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